Paréntesis

(Los labios: a veces los labios, suspiro de ángel delineando contornos, vaho de sueños que se inyecta directamente al corazón; flujo estelar. La mirada: Universo dentro del ojo –el amor-, mundo dentro del ojo, ojo dentro del ojo; la imagen cayendo como una hoja de otoño dentro de la pupila; vals de fractales sinfónicos que anidan en circunferencias insospechadas; también el canto, aquel eco de … Continúa leyendo Paréntesis

Una chica aburrida

Era la misma de siempre. Eso lejos de consolarme, me decepcionaba. No criticaré a esos espíritus mediocres, mimetizados con la esperanza insoslayable de que todo permanezca quieto. ¿Quién soy yo para robarle los discípulos a Zenón? Pero a mí, el poeta implacable, hijo de Heráclito, maestro del fuego, incesante espíritu del devenir, me decepcionaba. Y me daba güeva, básicamente. La lleve al café-bar de siempre. … Continúa leyendo Una chica aburrida

Conquistar la noche

Una última noria de luz entra por la ventana de la habitación, narrando su vientre luminoso en espirales difuminados. Es una historia la luz. Yo estoy tirado en la cama, cambiando canales sin detenerme: una autopista de absurdidades, un collage de estupidez. Asesino al tiempo, vuelo la tapa de sus sesos viendo un programa de comedia. ¿Ya? Te pregunto. Ya casi, contestas. Sale vapor por … Continúa leyendo Conquistar la noche

Inútil

Inútil la huella de los ángeles exterminadores sobre el alma, el cantar de las sirenas en los huesos. Inútil el aullido y, en ése sentido, hermano del Universo. Inútil la luz de las lámparas para el asesino diurno, inútil la música, los discos y las guitarras. Estas paredes que aprisionan la conciencia del insomnio, inútiles, inusuales, agrietadas por ladridos de perro y arañazos de demonio. … Continúa leyendo Inútil

El chofer

Las miradas cruzadas, como enmarañados caminos de signos y símbolos, triadas de un deseo que nos inventa. Las miradas deslizándose quedito. Las miradas chocando, a través del espejo, como Carroll nos enseñó. Un ajedrez de guiños, un camino de amapolas de mi pupila a tu pupila. No quito las manos del volante, me aferro a él como aferrándome a la poca razón que me queda. … Continúa leyendo El chofer