De madrugada

Te escribo de madrugada, acaso para que mis palabras parezcan más producto del ensueño que del delirio. Escribo tocando puertas, asomándome como un niño travieso a través de las ventanas de tu alma. Como un secreto, para conservar lo sagrado. Entonces el corazón es otro de los tantos artilugios de la memoria. Secreto, dije, no con la altanería clásica del que se engaña a sí … Continúa leyendo De madrugada