Encuentro tu belleza

Encuentro tu belleza en todas las esquinas de mi espíritu, respirando ajenjo, perdida en el laberinto sempiterno de mis palabras, edulcorando las manos que intranquilas te buscan. Encuentro tu imagen rompiendo el cántaro de la tarde, espiando por ventanas secretas, poemas extraños, cervezas frías, un punto de apoyo para mover todo el universo. Encuentro tu desnudez en los burdeles más oscuros de mi imaginación, en … Continúa leyendo Encuentro tu belleza

Aves ebrias

Aves ebrias de amor se infiltran por el hilo de los pensamientos. Caemos en picada al ocaso de la nada. Dulces, como el suicidio, cantamos nuestro abandono. El eco acaso de lo indeterminado. Aborrezco las palabras no dichas y las emociones no sentidas; esa ausencia, esos fantasmas, sin embargo, terapéuticos. Dime si la noche se embelesa bajo tu falda, su las nubes son tormentas de … Continúa leyendo Aves ebrias

Paréntesis

(Los labios: a veces los labios, suspiro de ángel delineando contornos, vaho de sueños que se inyecta directamente al corazón; flujo estelar. La mirada: Universo dentro del ojo –el amor-, mundo dentro del ojo, ojo dentro del ojo; la imagen cayendo como una hoja de otoño dentro de la pupila; vals de fractales sinfónicos que anidan en circunferencias insospechadas; también el canto, aquel eco de … Continúa leyendo Paréntesis

Conquistar la noche

Una última noria de luz entra por la ventana de la habitación, narrando su vientre luminoso en espirales difuminados. Es una historia la luz. Yo estoy tirado en la cama, cambiando canales sin detenerme: una autopista de absurdidades, un collage de estupidez. Asesino al tiempo, vuelo la tapa de sus sesos viendo un programa de comedia. ¿Ya? Te pregunto. Ya casi, contestas. Sale vapor por … Continúa leyendo Conquistar la noche

El chofer

Las miradas cruzadas, como enmarañados caminos de signos y símbolos, triadas de un deseo que nos inventa. Las miradas deslizándose quedito. Las miradas chocando, a través del espejo, como Carroll nos enseñó. Un ajedrez de guiños, un camino de amapolas de mi pupila a tu pupila. No quito las manos del volante, me aferro a él como aferrándome a la poca razón que me queda. … Continúa leyendo El chofer

Decir

Decir que los sueños son una enredadera de luces, que tu boca es la divina providencia, que en tus piernas pierdo la razón y, por lo mismo, el miedo. Decir que tu cuerpo es un manto de orquídeas, la resurrección de todo delirio de toda época. Decir como quien fornica. Fornicar como quien dice, tu sensualidad, tu humedad, mis dedos entre tus piernas, mis dientes … Continúa leyendo Decir