La oración

Nos hemos citado a la hora de siempre, en el lugar de siempre. Son las diez de la noche. Los niños duermen y los demonios se desatan, las lujurias se descuelgan del cielo y las calles comienzan a despoblarse. La cortina de la habitación se mece lentamente en un aire que refresca alegremente después de una tremenda tormenta. Después de la tormenta viene la cama. … Continúa leyendo La oración

Conquistar la noche

Una última noria de luz entra por la ventana de la habitación, narrando su vientre luminoso en espirales difuminados. Es una historia la luz. Yo estoy tirado en la cama, cambiando canales sin detenerme: una autopista de absurdidades, un collage de estupidez. Asesino al tiempo, vuelo la tapa de sus sesos viendo un programa de comedia. ¿Ya? Te pregunto. Ya casi, contestas. Sale vapor por … Continúa leyendo Conquistar la noche

El chofer

Las miradas cruzadas, como enmarañados caminos de signos y símbolos, triadas de un deseo que nos inventa. Las miradas deslizándose quedito. Las miradas chocando, a través del espejo, como Carroll nos enseñó. Un ajedrez de guiños, un camino de amapolas de mi pupila a tu pupila. No quito las manos del volante, me aferro a él como aferrándome a la poca razón que me queda. … Continúa leyendo El chofer

Confesiones

—Perdóneme padre, porque he pecado. —Ave María Purísima —Sin pecado concebida. —¿Cuáles son tus pecados, hija mía? —Tuve un sueño extrañísimo… —¿Qué clase de sueño? —Uno erótico… —San Ambrosía dice que los sueños reflejan las intenciones reales… Haces bien en confesarte, pues aunque sea un sueño, los impulsos son puros y desinteresados más allá del placer mismo… —Me siento muy mal, padre, me siento sucia… … Continúa leyendo Confesiones