La oración

Nos hemos citado a la hora de siempre, en el lugar de siempre. Son las diez de la noche. Los niños duermen y los demonios se desatan, las lujurias se descuelgan del cielo y las calles comienzan a despoblarse. La cortina de la habitación se mece lentamente en un aire que refresca alegremente después de una tremenda tormenta. Después de la tormenta viene la cama. … Continúa leyendo La oración

El chofer

Las miradas cruzadas, como enmarañados caminos de signos y símbolos, triadas de un deseo que nos inventa. Las miradas deslizándose quedito. Las miradas chocando, a través del espejo, como Carroll nos enseñó. Un ajedrez de guiños, un camino de amapolas de mi pupila a tu pupila. No quito las manos del volante, me aferro a él como aferrándome a la poca razón que me queda. … Continúa leyendo El chofer

Ahora sí: vamos a que te cases.

Estás dentro de mi sueño, como una aparición flotante, como el verbo de la metáfora, como el destino roto de un amor fracturado. Estás hermosa, vestida de blanco, tu vestido es largo y tiene olanes en color ivory. Pareces una novia de ensueño, enlutada en la decadencia insurrecta de una resignación sepulcral. Estás en mi ceremonia de carne y alcohol, en mi aquelarre de realismo … Continúa leyendo Ahora sí: vamos a que te cases.

En el hotel

Estamos tú y yo, en un cuarto de hotel. Hay música de Coltrane que lo inunda todo. El viento entra por las ventanas abiertas, es un tercer piso. En lugar de llevarte a la cama, te siento en una silla de terciopelo que está a manera de buró. Te ordeno que abras las piernas, obedeces. Desabrocho tu pantalón y te lo quito, también las braguitas. … Continúa leyendo En el hotel

Nefertiti

Pequeña espora de orgasmo, temblor eléctrico que quema la piel —dijo él mientras le metía la mano entre las piernas, sintió la tibieza del miedo, el salvajismo del sexo, casi caníbal, pero también ardiente flor de deseo. Todo mi cuerpo es suyo, señor —dijo ella mientras arrojaba su sexo a las manos de su señor y pasaba las manos por sus dulces pezones que brillaban … Continúa leyendo Nefertiti

La alumna

Me miras desde tu pupitre, levantando tu falda como por accidente; en tu pecho se nota la respiración rápida, el sudor. Hay pequeñas gotas que resbalan, jugueteando en tu piel. Es un día caluroso, mal día para una asesoría sobre Hegel. No entiendo —dices. Mija —te digo— la dialéctica del amo y el esclavo se explica fácil. El que tiene miedo a morir, pierde. El … Continúa leyendo La alumna

Venereae Nihilismus

Faltaban veinte minutos para la clase. Había llegado temprano porque, en honor a la verdad, la noche anterior me había puesto una borrachera tremenda y no había preparado clase. Nos tocaba Philipp Mainländer en nuestra clase de nihilismo y filosofía contemporánea. No había llegado nadie, no era para nada raro, los estudiantes llegaban media hora después de la hora de clases. Por eso y por … Continúa leyendo Venereae Nihilismus